Incentivos Contributivos para la Revitalización Urbana: La punta de lanza necesaria para el Desarrollo Social y Económico de nuestras Comunidades

Durante los últimos 7 años, junto a un grupo de socios puertorriqueños hemos ido hilvanando el proyecto de revitalización de la Calle Cerra. Un proyecto de revitalización hiper local en el sector de Santurce, que una vez fue el vibrante corazón de las grandes disqueras de la música salsa y luego cayó en un total abandono y olvido. De primera mano hemos visto como la cultura y el arte, son fuerzas movilizadoras (driving forces) que impulsan el desarrollo y pueden convergir y hacer nacer nuevos nodos de desarrollo económico y de impacto social positivo para las comunidades. Es desde esta perspectiva y el reconocimiento de que en cada municipio de Puerto Rico hay una o muchas “Calles Cerras” o centros urbanos que los invito a replantearnos el papel que jugarán los centros urbanos y su revitalización, en el desarrollo social y económico de nuestros municipios y nuestro país.
Como consecuencia del desparramiento, desastres naturales, y el pasar del tiempo, lo que un día fueron centros de gran actividad económica, social, y cultural se han convertido en espacios en desuso y vacíos que lamentablemente luego terminan ocupados por la basura, el grafiti y hospitalillos. La rehabilitación urbana, desde nuestra visión, no solo mejora la estética y la funcionalidad de las áreas urbanas, sino que también aborda las necesidades más apremiantes de Puerto Rico: mejorar la calidad de vida de nuestras comunidades urbanas y la crisis de vivienda.
Con los altos costos de construcción limitando la nueva edificación, la isla enfrenta una creciente demanda de viviendas asequibles. Las propiedades abandonadas y los estorbos públicos, los cuales se estiman en sobre trescientos mil propiedades, presentan una oportunidad invaluable para ser transformados en hogares y negocios que pueden revitalizar las comunidades.
Sin embargo, allegar el capital económico para estos desarrollos es un gran reto. Para que la revitalización urbana con propósito pueda ser una realidad, hacen falta alianzas entre el gobierno y el sector privado. Estrategias que entre otras cosas consideren la otorgación de incentivos contributivos, pero para rehabilitar nuestros cascos urbanos. Esto incentivos podrían tener un efecto multiplicador, beneficiando múltiples sectores críticos.
La rehabilitación urbana en Puerto Rico representa una oportunidad estratégica no solo para mejorar infraestructuras y comunidades, sino también para apoyar una gama amplia de sectores económicos vitales. Actualmente, los créditos contributivos, ampliamente utilizados para fomentar el sector turístico, podrían redirigirse para impulsar la rehabilitación urbana, la cual abarca y beneficia directamente otros sectores esenciales como la vivienda asequible, vivienda asistida para personas mayores y el comercio minorista, entre otros. La rehabilitación urbana promueve el desarrollo simultaneo de todos estos sectores y atributos:

- Vivienda Asequible: Crear opciones de alojamiento a precios accesibles para personas de ingresos moderados, incluyendo a las personas mayores. Estas viviendas son esenciales para aquellos que buscan independencia y comodidad a un costo ajustado a sus posibilidades económicas,
- Vivienda Asistida para Personas Mayores: La creación de espacios para atender a las necesidades de los adultos mayores que requieren asistencia con actividades diarias y cuidados médicos regulares. Estas instalaciones ofrecen servicios integrados como supervisión médica, ayuda con la medicación, y apoyo en las tareas cotidianas, todo en un entorno seguro y adaptado que promueve la independencia dentro de un marco de apoyo.
- Espacios de Vivienda para Nuevas Generaciones: Adaptar propiedades para satisfacer las necesidades de las generaciones más jóvenes, ofreciendo opciones de vivienda modernas y accesibles, es crucial para retener a la juventud en la isla y fomentar su desarrollo económico.
- Comercio al Detalle Urbano (“Urban Retail”): La revitalización de los espacios urbanos debe incluir el desarrollo de áreas comerciales que no solo sirvan a los residentes locales sino que también atraigan turismo. El comercio minorista puede prosperar en estos espacios renovados, creando empleos y aumentando la actividad económica fomentando el empleo de locales en estos nuevos espacios creando comunidades resilientes.
- Creación de empleos y efecto multiplicador: Se ha encontrado que la inversión en rehabilitación urbana y desarrollo de infraestructura puede tener un efecto multiplicador significativo en la economía local. Por cada dólar invertido en estos proyectos, se generan múltiples dólares en actividad económica adicional, lo que incluye la creación de empleos no solo en la construcción sino también en sectores relacionados como materiales de construcción, diseño, arquitectura, restaurantes, y, eventualmente, en los nuevos comercios y servicios que se establecen en las áreas rehabilitadas. Un estudio clásico en este ámbito es el realizado por organizaciones como el National Trust for Historic Preservation en Estados Unidos, que ha documentado cómo la rehabilitación del patrimonio histórico (un componente de la rehabilitación urbana) tiende a generar más empleos y más inversión local que la construcción nueva.
- Mejoras en la Calidad de Vida: Al renovar y actualizar infraestructuras en áreas urbanas, se mejora significativamente la calidad de vida de los residentes. Esto incluye no solo mejores viviendas, sino también la creación de espacios públicos más seguros y accesibles, áreas verdes y facilidades de transporte que son especialmente importantes para este grupo demográfico.
- Acceso a Servicios Esenciales: La rehabilitación urbana fomenta la integración de servicios esenciales como centros de salud, farmacias y tiendas de conveniencia dentro de los barrios, reduciendo la necesidad de desplazamientos largos y proporcionando acceso fácil a todo lo necesario para el día a día de los mayores.
- Integración Comunitaria: Estos proyectos promueven la integración de la comunidad a través de la creación de centros comunitarios y espacios de encuentro que fomenten la interacción social y la participación en actividades comunitarias, evitando así el aislamiento social. Además, representa una gran oportunidad para que los residentes de la comunidad tengan más opciones de empleos a un escala caminable de sus hogares, fomentando de esta manera comunidades resilientes y menos dependientes de vehículos.
- Sostenibilidad y Seguridad: Las renovaciones urbanas enfocadas en la sostenibilidad pueden ofrecer viviendas más seguras y energéticamente eficientes, lo cual es fundamental para el sector de mayor edad que suelen pasar más tiempo en sus hogares y pueden ser más sensibles a las condiciones ambientales. Además que la movilidad peatonal reduce las emisiones de carbono que produce la congestión vehicular ayudando así al ambiente.
- Impacto a Corto y Largo Plazo: Al expandir los créditos contributivos para abarcar estos proyectos, Puerto Rico puede transformar áreas urbanas en centros de actividad vibrante y sostenible. Esta política no solo resolvería problemas económicos y de vivienda, sino que también mejoraría la calidad de vida de los residentes, atrayendo tanto a locales como a turistas promoviendo la autenticidad y vitalidad de sus comunidades urbanas.

En conclusión, es esencial que los incentivos contributivos sean vistos como una herramienta estratégica para el desarrollo integral de Puerto Rico. Al asegurar que estos incentivos apoyen la rehabilitación urbana de manera amplia, Puerto Rico puede avanzar hacia un futuro en el que el crecimiento económico y la mejora social avanzan de la mano, creando un legado de comunidades prósperas y resilientes.
Este enfoque no solo diversifica los beneficios de las inversiones gubernamentales, sino que también maximiza el retorno económico y social. Al destinar estos incentivos a la rehabilitación urbana, no solo estamos invirtiendo en la reconstrucción de estructuras físicas, sino que estamos fomentando un ecosistema de desarrollo que naturalmente incluye y sostiene a otros proyectos de gran necesidad. Este enfoque integral asegura que los incentivos contributivos fomenten un impacto más amplio y profundo, reforzando el fundamento de nuestras ciudades como centros de crecimiento y prosperidad comunitaria. Por lo tanto, al expandir los créditos contributivos para incluir la rehabilitación urbana, estamos, por extensión, apoyando a todos los sectores que coexisten dentro de este marco, lo que resulta en un efecto multiplicador que beneficia a toda la economía y sociedad puertorriqueñas.
¿Puerto Rico qué esperamos?
Tax Incentives for Urban Revitalization: The necessary spearhead for the Social and Economic Development of our Communities
For the past 7 years, together with a group of Puerto Rican partners, we have been developing the Cerra Street revitalization project. A hyper-local revitalization project in the Santurce sector, which was once the vibrant heart of the great salsa music record labels and then fell into total abandonment and oblivion. We have seen firsthand how culture and art are driving forces that drive development and can converge and give birth to new nodes of economic development and positive social impact for communities. It is from this perspective and the recognition that in each unicipality of Puerto Rico there are one or many Calles Cerras or urban centers that I invite you to rethink the role that urban centers and their revitalization will play in the social and economic development of our municipalities and our country.
As a consequence of sprawl, natural disasters, and the passing of time, what were once centers of great economic, social, and cultural activity have become disused and empty spaces that unfortunately end up occupied by garbage, graffiti, and makeshift shelters. Urban rehabilitation, from our vision, not only improves the aesthetics and functionality of urban areas, but also addresses Puerto Rico’s most pressing needs: improving the quality of life of our communities and the housing crisis.
With high construction costs limiting new construction, the island faces a growing demand for affordable housing. Abandoned properties and public nuisances, estimated at over three hundred thousand properties, present an invaluable opportunity to be transformed into homes and businesses that can revitalize communities.
However, raising the economic capital for these developments is a major challenge. For purposeful urban revitalization to become a reality, partnerships between government and the private sector are needed. Strategies that consider, among other things, the granting of tax incentives to rehabilitate our urban centers. These incentives could have a multiplier effect, benefiting multiple critical sectors.
Urban rehabilitation in Puerto Rico represents a strategic opportunity not only to improve infrastructure and communities, but also to support a wide range of vital economic sectors.
Currently, tax credits, widely used to promote the tourism sector, could be redirected to boost urban redevelopment, which encompasses and directly benefits other essential sectors such as affordable housing, assisted living for the elderly, and retail, among others. Urban redevelopment promotes the simultaneous development of all these sectors and attributes:
- Affordable Housing: Create affordable housing options for people of moderate income, including seniors. This housing is essential for those seeking independence and comfort at an affordable cost,
- Assisted Senior Housing: The creation of spaces to meet the needs of older adults who require assistance with daily activities and regular medical care. These facilities offer integrated services such as medical supervision, medication assistance, and support with daily tasks, all in a safe and adapted environment that promotes independence within a supportive framework.
- New Generation Living Spaces: Adapting properties to meet the needs of younger generations by offering modern, affordable housing options is crucial to retaining youth on the island and fostering their economic development.
- Urban Retail: Revitalization of urban spaces must include the development of commercial areas that not only serve local residents but also attract tourism. Retail can thrive in these renewed spaces, creating jobs and increasing economic activity by encouraging local employment in these new spaces and creating resilient communities.
- Job creation and multiplier effect: It has been found that investment in urban rehabilitation and infrastructure development can have a significant multiplier effect on the local economy. For every dollar invested in these projects, multiple dollars in additional economic activity is generated, including the creation of jobs not only in construction but also in related sectors such as building materials, design, architecture, restaurants, and, eventually, in the new stores and services that are established in the rehabilitated areas. A classic study in this area is that conducted by organizations such as the National Trust for Historic Preservation in the United States, which has documented how the rehabilitation of historic heritage (a component of urban rehabilitation) tends to generate more jobs and more local investment than new construction.
- Quality of Life Improvements: By renovating and upgrading infrastructure in urban areas, the quality of life for residents is significantly improved. This includes not only better housing, but also the creation of safer and more accessible public spaces, green areas, and transportation facilities that are especially important for this demographic group.
- Access to Essential Services: Urban rehabilitation encourages the integration of essential services such as health centers, pharmacies, and convenience stores within neighborhoods, reducing the need for long commutes and providing easy access to everything needed for the day-to-day life of the elderly.
- Community Integration: These projects promote community integration through the creation of community centers and meeting spaces that encourage social interaction and participation in community activities, thus avoiding social isolation. Additionally, it represents a great opportunity for community residents to have more employment options within walking distance of their homes, thus fostering resilient communities that are less dependent on vehicles.
- Sustainability and Safety: Sustainability and Safety: Sustainability-focused urban renovations can provide safer and more energy-efficient housing, which is critical for the older sector who tend to spend more time in their homes and may be more sensitive to environmental conditions. Moreover, pedestrian mobility reduces carbon emissions caused by vehicle congestion, thus aiding the environment.
- Short-and Long-Term Impact: By expanding tax credits to include these projects, Puerto Rico can transform urban areas into centers of vibrant and sustainable activity. This policy would not only address economic and housing issues but also enhance the quality of life for residents, attracting both locals and tourists by highlighting the authenticity and vitality of their urban communities.
In conclusion, it is crucial that tax incentives be considered as a strategic tool for the comprehensive development of Puerto Rico. By ensuring that these incentives support urban rehabilitation in a holistic manner, Puerto Rico can progress towards a future where economic growth and social improvement go hand in hand, creating a legacy of thriving and resilient communities.
This approach not only diversifies the benefits of government investments but also maximizes the economic and social return. By allocating these incentives for urban rehabilitation, we are not just investing in rebuilding physical structures, but we are nurturing a development ecosystem that naturally includes and sustains other high-need projects. This comprehensive approach guarantees that the tax incentives foster a broader and deeper impact, strengthening the foundation of our cities as hubs of community growth and prosperity. Therefore, by broadening tax credits to encompass urban rehabilitation, we are, by extension, supporting all sectors that coexist within this framework, leading to a multiplier effect that benefits the entire Puerto Rican economy and society. Puerto Rico: What are we waiting for?
